Otras patologías

  • Oncología:

La oxigenación hiperbárica debe ser parte del plan de tratamiento en las lesiones por radiación como: osteorradionecrosis, radio necrosis de tejido blando, mucositis por radiación, radio necrosis laríngea, cistitis hemorrágica, proctitis y lesiones posteriores a intervenciones quirúrgicas en tejidos previamente irradiados. La oxigenación hiperbárica restituye la tensión tisular de oxígeno, resuelve la hipoxia, ayuda a la cicatrización (producción de colágeno) y promueve la angiogénesis (creación de nuevos vasos sanguíneos).

Antes y después de la quimioterapia ayuda a recuperar los niveles hematológicos y estimular la formación de defensas, evitando que se tengan que suspender posteriores sesiones por dicho motivo. Reduce los efectos adversos de la quimioterapia, como fatiga, náuseas o falta de vitalidad, mejorando la calidad de vida del paciente.

  • Pre y post-quirúrgicos: hace más eficiente el proceso de cicatrización y reparación de heridas
  • Bienestar general: mejora la calidad de vida
  • Acúfenos y sordera súbita: disminuye o elimina los molestos ruidos y mejora la audición al reducir inflamaciones en el oído medio
  • Intoxicaciones por CO2, accidentes por cambios bruscos de presión (buceo), etc